Hoy me siento de nuevo aquí.
Y si me preguntaras el porqué no sabría responderte.Recuerdo cuando comencé a escribir, tenía ocho añitos y en mi pequeño diario relataba mi día a día.
Cierto es que escribía tanto en días felices como en días amargo pero, con el paso del tiempo, comencé a sumergirme en la escritura para despellejar mi corazón en momentos en los cuales algo dolía.
Hoy tengo un nudo en el estómago y no hay motivos o, quizás, no tan coherentes para tenerlo, pero ahí está. Y creo que por ello acudí aquí, a éste, "mi pequeño diario".
Permitidme despellejarme:
-Loca ¿dónde andabas?
- Nunca me fui.
- Ya me imaginé, de nuevo aquí,
envolviendo mi día de ideas absurdas,
de miedo, de esa agonía que no duele
tanto pero que, tan sólo punzando, recuerdas como en su máximo esplendor: ahoga.
Y no hay razones para ello, pero hoy lloro: de
alegría y lástima, de miedo y fuerza.
- Mañana ya no estarás.
- Nunca me fui.
No hay comentarios:
Publicar un comentario