martes, 3 de febrero de 2015

Ya lo decía ese tal Baute.


Ya lo decía ese tal Baute:
"dale tiempo al tiempo y que todo pase". 
Pero, ¿acaso hay tiempo?

Picassos de sentimientos.
locos buscadores de razones,
pero aún así,
"dale tiempo al tiempo y que todo pase".

Morimos de miedo,
fraguamos mentiras,
y siempre pensamos,
"dale tiempo al tiempo y que todo pase".

 Ya no hay buenos días ni buenas despedidas,
¿y qué es de esas mariposas? Utopía.
Esperando día tras día, y es que
"dale tiempo al tiempo y que todo pase".



Isascku.

sábado, 15 de febrero de 2014

¿Por qué negarnos al amor?

           "Es una de las cosas más disfrutables y satisfactorias de la vida." Aquí os presento lo que, entre otras cosas, ha sido mi resaca del 14 de febrero, aquel día que nos recuerda que amar es el sentimiento universal por excelencia.



Si me quieres, quiéreme entera.

 Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra...
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, Y gris, verde, y rubia,
y morena...
Quiéreme día,
quiéreme noche...
¡Y madrugada en la ventana abierta!...

Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda... O no me quieras!
Dulce María Loynaz (1902-1997)


domingo, 9 de febrero de 2014

Duerme mi niña.


       

  "Duerme mi niña. Duerme. Ya todo pasó. Ven y envuélvete entre mis brazos. Han ganado. Pero ahora es momento de perdonar y comenzar a aprender a olvidar. No podemos seguir con este odio infame, no puede haber más muertes. Ya no habrá más sangre, ni más lágrimas. Ven que cure esas heridas.

Dios mío, ¿por qué permitiste tal atrocidad? Me quitaste a mi hija, me quitaste la vida. Que carita. Que carita me luce. Que paz en su interior y que rabia en la mía.

Hija mía, no habrá fusil que te borre de mi corazón y pensamiento cada día, a cada minuto. Hija mía, han logrado sellar tus gritos por la libertad, pero que tengan por seguro que no habrá balas que borren tu recuerdo.

Hasta siempre vida mía. Hasta siempre.

Tu madre, tus manos, tus pies...."

Isascku.
Inspirado en "La voz dormida".

jueves, 9 de enero de 2014

Déjame, al menos....



Déjame, al menos, 
contaminarme de los restos de tu olor que aún quedan registrados en mi piel,

déjame, al menos, 
saborearte, aún, entre mis labios,

déjame, al menos, 
abrazar a la noche e imaginarte cerca, bien cerca,

déjame, al menos, 
que me acaricie pensando que son tus manos las que me hacen morir de placer,

déjame, al menos, 
que sean dos cucharas, dos platos y dos vasos,

déjame, al menos,
jamás dejarte.

Isascku.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Ya no es él. Ya no es ella.


"Es difícil de creer que ya no es él, ya no es ese hombre cariñoso y atento del que me enamoré. No voy a engañaros, por supuesto que había alguna que otra ¿peleilla?, por supuesto que a veces hubo algún grito en defensa de alguna postura, por supuesto que algún día ambos cogimos caminos diferentes para volver a casa, pero eso nos hacía más fuertes, era parte del camino hacia conocernos el uno al otro, de adaptarnos a una vida en común en un futuro.

La primera fue la que más dolió. Imagino que era porque no me la esperaba o, quizás, sabía que algún día llegaría, pero no que sería en aquel momento. Agradecí que no lo hiciera delante de nuestras hijas, ver a tu madre sangrando por la nariz, con un ojo morado y el pómulo enrojecido iba a ser una imagen demasiado violenta para Susana y Sara.

Se quedó mirándome fijamente mientras yo intentaba recomponerme de aquel golpe y, de pronto, cayó de rodillas. Con lágrimas en los ojos me rogaba una y otra vez que lo perdonara, ¿cómo no iba hacerlo? Lo amo con toda mi fuerza, un error lo tiene cualquiera. Si, quizás era un gran error, pero ya no volvería a repetirse, ¡él me lo prometió!. Aunque sólo fuera por Susana y Sara.

Los siguientes dolieron, pero menos. Ya incluso comencé a acostumbrarme, sabía por donde venían y cuando lo haría. Yo no era nadie sin él, no tenía ni trabajo y físicamente estaba demasiado descuidada, pues él ya me lo hacía saber cada día: Mi vida era él y mis hijas, me debía a él. Gracias a él yo poseía un bienestar, gracias a él yo tenía una casa y algo que llevarme a la boca todos los días, gracias a él tenía a esas dos preciosas hijas, gracias a él era quien era.

Se lo debía todo y, por ello, debía entender que tenía que aguantar sus enfados, pues era parte de mi papel como esposa. Sabía cual era mi sitio y debía saber comportarme como tal. No había día que los moratones de mi cara no fueran de nuevo recalcados. Comencé a perder pelo y tuve varias "caídas por escaleras", o eso fue lo que testimoniaba ante el médico cuando sus patadas alcanzaban alguna que otra costilla. Durante todas y cada una de las horas del día que permanecía despierta, permanecía igualmente esperando que fuera "castigada" física o psicológicamente por alguno de sus enfados, casi siempre provocados por "la mala esposa y madre que era".

Creo que quizás algún día dejaré de amarlo, quizás algún día. A día de hoy ni sé lo que realmente siento por él, sólo que no me merece, que ninguna persona tiene que aguantar ni el mínimo roce de agresión por parte de su pareja, que da igual hombre o mujer, que "si te pega, no te quiere"."



No dudes y actúa, por ellas, por ellos, por ella o por él.
Víctima o no víctima. 
Y recuerda que: si no llamas te conviertes en cómplice. 
Número de la libertad: 016


Isascku.

sábado, 24 de agosto de 2013

Fantásticas.



          Solemos tener miedo, mucho miedo a lo que el mañana nos vaya a traer. Desde hace unos meses atras son muchas las conversaciones que mantengo con conocidos y amigos sobre sus nuevos posibles proyectos de cara a un futuro próximo. Todos coincidimos en la gran posibilidad de caminos a elegir que, a día, de hoy nos dan la vida, unos muros son más altos y otros algo menos, unos podemos alzarlos y pasar fácilmente pero la mayoría de ellos se nos hacen difíciles de saltar.

De igual forma, creo que tenemos que sentirnos realmente felices y aceptar con adrenalina cual será el camino que, al final, la vida nos ofrecerá, porque no nos podemos equivocar, por más que intentemos imaginarnos cuál será la opción por la cual nos decantemos, será nuestro propio destino el que lo determinará y nosotros como grandes luchadores debemos estar listos para así afrontarlo.

Y yo lo único que sé es que si finalmente nos aventuráramos a cruzar alguno de ellos, os aseguro, que las vistas al otro lado serán realmente increibles.

Eso sí, sea cual sea el camino, espero alguna vez cruzarme con cada uno de vosotros y vosotras.

Isascku.
Inspirado en Grey´s Anatomy.

lunes, 19 de agosto de 2013

¿Cómo y cuánto?


¿No creen?

En muchas ocasiones tenemos la triste sensación de que el otro da menos, mucho menos, de lo que tú realmente das por él. Tanto en relaciones de amistad, como en el amor, la familia, incluso en el trabajo. A veces, incluso, sentimos que nos fallan, estableciéndose una clara diferencia entre lo que recibimos y lo que realmente creemos que merecemos recibir del otro.

Pero, ¿te has planteado alguna vez que jamás podrás lograr que la otra persona sienta o haga por ti lo que tu crees como correcto o suficiente? ¿Quiénes somos cada uno de nosotros para determinar el grado en el cual los demás deben querernos?

Nos pasamos la vida esperando que los demás reflejen lo que nos quieren en la magnitud correcta a nuestros ojos y cuando nuestras expectativas no se ven cumplidas nos sentimos decepcionados incluso tristes, muy tristes y dañados.

Quizás sea el momento de comenzar a darnos a nosotros mismos lo que realmente necesitamos y lo que nos den los demás tan sólo sea un plus, un plus que sin él nos sintiéramos igual de vivos.

Quizás sea el momento de dejar que los demás amen y quieran a su manera, siendo ellos los que elijan cómo y en qué proporción quieren hacerlo, ¿no creen?

Pero tú, tú y tú, seguid queriéndome.
Queriéndome tanto o más de como y cuanto yo os quiero a vosotros.


Isascku.